Historia del protestantismo en Madrid (IV)

Pioneros de la educación

Fliedner, amigo del primer ministro Cánovas del Castillo y del Conde de Romanones, alcalde de Madrid, logró el permiso para la inauguración del Colegio El Porvenir el Día de la Reforma (31 de octubre) de 1897.

Después de grandes dificultades para encontrar un arquitecto que aceptara construir una escuela evangélica, y de hacer algunas concesiones en cuanto a la forma del edificio —que no podía parecer una iglesia—, se consigue inaugurar el conocido centro de la calle de Bravo Murillo 85. Don Federico se había doctorado en Medicina con el premio Nobel Ramón y Cajal, quien calificó su tesis sobre la higiene escolar y los ejercicios corporales de «admirable».



Colegio Evangélico "El Porvenir"

La integración de Fliedner es completa. «Para establecer un colegio que mejorase el sistema seguido por los institutos de segunda enseñanza del estado, Federico Fliedner [decide] cursar el bachillerato español.» El Colegio El Porvenir llegaría a tener de 200 a 350 alumnos —tanto internos como externos—, en su mayoría de familias muy humildes, y fue pionero en la coeducación junto con la Institución Libre de Enseñanza. Don Federico publicó asimismo sus propios libros de texto, los cuales obtuvieron el segundo premio en la exposición pedagógica de 1882.

En 1903 abre sus puertas en Madrid el Instituto Internacional para Señoritas, la famosa institución pionera en la educación superior de la mujer en nuestro país. El Instituto había surgido en 1877, en Santander, como un modesto internado para chicas anexo a la escuela de la misión congregacionalista americana. Su fundadora, Alice Gordon Gulick, muere ese mismo año de 1903 y es enterrada, junto a tantos protestantes españoles, en el Cementerio Civil de Madrid.

El Instituto, que había empezado preparando a un pequeño grupo de españolas para el bachillerato y las licenciaturas de Filosofía y Letras y Farmacia, llegaría a ser más tarde un verdadero college femenino al estilo de Nueva Inglaterra, donde convivían estudiantes evangélicas y católicas —estas últimas principalmente de familias liberales—. Íntimamente relacionado desde sus comienzos con la Institución Libre de Enseñanza de Giner de los Ríos (el asesor legal del Instituto era Gumersindo de Azcárate), el Instituto Internacional para Señoritas colaboró con los institucionistas al crearse más tarde la Junta para la Ampliación de Estudios y ésta dar origen a la Residencia de Estudiantes, la Residencia de Señoritas y el Instituto-Escuela. La época dorada del Instituto, inmerso ya en su tarea educativa y desvinculado de sus orígenes confesionales, vendría bajo la dirección de Susan Huntington (1910-1917), cuando el paraninfo de Miguel Ángel 8 se convierte en «el centro de reunión del "todo Madrid" intelectual de aquel momento», por donde pasan conferenciantes de la talla de Ortega y Gasset o leen sus poemas autores como Juan Ramón Jiménez
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